lunes, 28 de noviembre de 2011

Rocky (1976): We know we won't make it

Tengo una pelea dentro de poco. No he querido contarte detalles para no asustarte pero será dura. Dicen con razón, que las peores luchas son las que uno tiene consigo mismo. El ring será mi vida a pesar de que muchas veces he terminado en la lona. Han pasado los días y realmente el resultado ya no me importa. He corrido durante muchas horas tras mi tiempo perdido. No voy a negar que he perdido más tiempo ya que ni siquiera lo he encontrado. Sólo sé que de todas las peleas, esta es diferente porque ahora estas en mi esquina.
Pensarás que soy un tonto, que repito el mismo chiste, que hago lo que sea por caerte simpático, que revoloteo a tu alrededor como en órbita para algún día estrellarme contra ti. A veces no puedo conmigo mismo y digo cosas muy malas. A veces no puedo ni hablar bien y me olvido de que eres el amor de mi vida. Son los recuerdos que nunca se callan, y contra ellos pelearé este fin de semana. Pero ambos sabemos que es posible que no alcancemos el final. Lo importante es la lucha y que estés a mi lado.


A veces quisiera adivinar todos los finales, cerrar los ojos y volver a casa. Quisiera que la angustia no se apodere de mis días. Trato en lo posible de engañarme una vez más y creer que todo en este mundo es posible. Yo ya no corro por algo en concreto. Me dirás que soy un bruto pero la verdad es que cambiaría todos los diplomas por una vida sin la presión, la desesperanza y los gritos. Pero así se mueve el mundo y aunque no quisiera, estamos atados al tiempo que tenemos. Ese tiempo inclemente ahora lo comparto contigo.

La pelea ya no me da miedo. Miro por la calle y casi nadie corea mi nombre. Sólo escucho el susurro de tu voz despertándome cada día. Abro la puerta pensando que hoy es mi día y que esta vez no me tendrán contra las cuerdas. Y seguiré pensando en la pelea y no en el resultado, porque sabemos que no podemos. Aunque algo nos diga que si la hacemos, la incertidumbre es lo bello en este juego. Pase lo que pase, te veo al final después de que toque la campana.



lunes, 21 de noviembre de 2011

Indecent Proposal (1993): Tentación

Dicen que la mejor manera de calmar una tentación es cayendo en ella, tal vez sea cierto, tal vez lo sea, pero duele saber que tú estés en esa situación, tú, mi chica, mi todo; y hoy, sin poder mirarte a los ojos, te digo que lo sé, sé de tu obsesión que atormenta tus noches, sé de aquel que existe sin saber quién es y que no puedes olvidarlo por el hecho de considerarlo prohibido, de considerarlo un pecado por no querer hacerme daño.


Me importa muy poco saber su nombre, me importa muy poco saber si es mejor que yo, tal vez lo sea, tal vez no, pero sí sé que me está robando lo que más quiero, me está robando el motivo por el cual vivo, me está robando tu cariño.


A veces se me acumula tanta rabia que quisiera gritarte y decirte que no confío más en ti, que eres mala por no ser fiel a una promesa que me hiciste, que era mentira cuando me dijiste que solo bastaba yo para hacerte feliz; y mírate ahora, quién diría que algún día me tendrías lástima, que te duele tanto no sentir más amor por mí y que con solo un movimiento de él podrías caer en sus brazos, que podrías hacerlo si no existiera, lo que hoy yo soy para ti, un estorbo sentimental, solo un pasado que es difícil olvidar.


Las noches son así, a veces se convierten en una tortura donde prefiero estar solo y no querer jamás que me vieras en ese estado, podría matarte con preguntas que en verdad me matarían a mí al escuchar las respuestas, pero al amanecer todo vuelve a tener un poco de paz, y que la verdad es que no podría odiarte y tal vez simplemente es hora de darme cuenta que mi tiempo terminó, y que tal vez, esta vez, mi apuesta falló.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Los lunes al sol (2002) - Comenzar terminando


Comienzo la semana sonámbulo. A veces no entiendo por dónde es que camino. Ni siquiera entiendo mis pasos. La porquería que hoy nos toca, nos viene tocando desde hace años. Pero aquí seguimos, despertando como soñando, con los ojos entre abiertos y con las legañas al sol.
Los fines de semana deberían ser eternos, tan eternos como los lunes al sol. Los años nos pasan y seguimos, estáticos o caminando, como los lunes que nos pasan a diario. Como cada día de la semana que apesta a lunes. Qué drama.


La mayoría de nosotros nacimos cigarras, y a las hormigas las vemos de lejos, abarrotando los micros y las veredas, los cruces y las tiendas. Nos la pasamos de cantores, porque nacimos así, y porque el país nos mantiene así. Y seguimos soñando con que podemos mentirnos un poco cada mañana, que podemos empezar de nuevo terminando con toda la mierda que nos pasa. Total, habremos despertado al final. Y seguimos estáticos. Los lunes son círculos viciosos a los cuales estamos condenados.
Feliz inicio de semana :)

lunes, 7 de noviembre de 2011

La Notte (1961): Antonioni nunca se enamoraría de noche

La vida se puede resumir en una noche en la cual estás en medio de una fiesta y pasan acontecimientos que no tienen por que tener un final y ni siquiera deberían tener un comienzo, algunos malos, algunos buenos. La vida no es como una película con una trama, sino más bien es esa cierta cantidad de imágenes que solo narran lo que somos y lo que no podemos olvidar.


Tengo que confesar algo, soy débil y esa debilidad se basa en mi atracción irracional hacia las mujeres, las que se fueron, las que están, las que vendrán, no puedo vivir sin ellas y no es que me arrepienta de esa sed que se convierte en el motor de mi vida, solo que la mayoría de veces soy víctima de aquella belleza que hace nacer la poesía y la poesía te obliga a vivir el presente, es la droga que no te deja hacer planes ni pensar en las consecuencias.


Mi vida es esa noche de sábado en la que me emborracho tanto que hago cosas que sé que al día siguiente me arrepentiré, pero sé que habrá otras que querré repetir. No busco finales felices ni jamás intenté ser un mártir, aún quedan algunos días por vivir y espero tener tiempo para poder arreglar algo que hice mal, para decirte que jamás fue mi intención hacerte daño y recordarte que siempre tendremos una noche más.


No busco un futuro y me importa muy poco el pasado, estamos condenados a vivir el presente y por eso te digo que esta noche lo único que sé es que mañana moriría por verte otra vez.